TEXTO PARA EL CATÁLOGO DE LA EXPOSICIÓN EN UNICAJA ALMERÍA EN MAYO DE 2007 En esta nueva exposición de óleos, acuarelas y dibujos mantengo mi estilo realista de siempre y continúo firme ante mi modo de hacer, pintando en vivo, así consigo percibir la luz con la máxima nitidez y de paso disfrutar de la naturaleza. Cabezota soy, pero no es una tozudez mía la de permanecer aparentemente anticuado ante la tecnología digital, que con el uso de novedosos proyectores y programas de gestión de imagen, tanto facilita y despersonaliza la ejecución del dibujo. Se trata de darlo todo en cada obra y el dibujo es una parte importante que no se debe obviar. Cuando hablamos de pintura y más concretamente de realismo, debería tenerse muy en cuenta el procedimiento empleado para no entrar en confusión y poder dar una opinión válida al observar una obra de arte. Al igual que en cualquier otra materia, sea deporte, ciencias, teatro, cine, etc. se clasifica todo de una manera exhaustiva, no entiendo porqué en arte se hacen grupos tan amplios sin entrar en matices. Si en materia de música hay que distinguir entre play back y directo, y en deporte sobre ruedas diferenciamos bicicletas de motocicletas ¿porqué no hacer la misma distinción en materia de arte entre pintura con utilización de proyector y pintura del natural?. Si, por poner un ejemplo, después de asistir a un concierto musical llegáramos a casa y descubriéramos que lo que habíamos escuchado no era directo sino que en realidad era un disco, nos sentiríamos defraudados, tampoco quiero imaginar la opinión de un aficionado al ciclismo viendo como se mezclan en la misma pista bicicletas a pedales con otras motorizadas. Considero que en pintura es exactamente igual y me veo obligado a explicar, aunque sea un pesado, sin ningún tipo de orgullo sino a modo de información, que la exposición que presento está realizada directamente del natural. Todos los caminos son respetables mientras sean sinceros. Manuel Domínguez |