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    19 de  Enero 2006                              ARTE Y VIDA

                                             De los que se quedaron. Manuel Domínguez

                                                           (Antonia Bocero/ escritora)

     El pintor que hoy traemos a estas páginas es hijo de Diego Domínguez, un artista excepcional que hubo de dedicarse -padre de ocho hijos- al periodismo. Afortunadamente siempre pintó y no todas sus obras las fue vendiendo, por lo que las podemos ver en su estudio. Hoy sigue creando, y de vez en cuando presenta sus trabajos en alguna galería de la ciudad, para disfrute de los que gustamos de su pintura. Como escritor de arte ha dejado numerosos artículos. Es conocedor de cuantos avatares culturales han acontecido en su tierra. No se pierde las exposiciones en el Centro de Arte Museo de Almería: allí nos saludamos con frecuencia. Es un hombre sabio pero, sobre todo, me interesa su humanidad. Cuando se crea el grupo Indaliano se halla a punto de realizar el Servicio Militar, por lo que no pudo participar en su creación; sí ha escrito mucho de los pintores del grupo. Siempre generoso, no ha dudado en apoyar a todos sus compañeros en sus crónicas. En la niñez conoció a Ginés Parra, y éste -como ha escrito Dionisio Godoy- observó sus cualidades para el retrato y posó para él. Desde aquí mis saludos al pintor y la persona.
      El personaje
      Su hijo, Manuel Domínguez, nace en Almería, y tras licenciarse en Bellas Artes en San Carlos de Valencia, en 1978, decide desarrollar su carrera desde su tierra. Su trayectoria hoy es amplia, tanto en premios como exposiciones. Con 14 años es accésit en la “XVII Exposición de Educación y Descanso” de Almería. Ese mismo año recibe el Primer premio en el “XI Certamen Nacional Juvenil de Almería”, y en el 82, se le otorga el Primer premio Provincial del “VI Concurso Nacional de Pintura Joven en Almería”. En el 98, la Casa de Almería en Barcelona le concede el merecido premio a las Artes Plásticas y Arquitectura “Jesús de Perceval”. Su primera exposición colectiva de importancia la realiza en el Casino Cultural, hoy delegación del Gobierno de la Junta, y se tituló “Cinco jóvenes pintores”, y la primera individual fue en el 81, en la Galería Harvy (Almería). Esta sala permaneció abierta durante 40 años y cerró en el 2000; estuvo situada en la calle Méndez Núñez y fue la primera galería de arte privada abierta en la capital. Se inauguró con una exposición de Gómez Abad, y por ella pasaron la mayoría de los artistas almerienses; entre ellos su padre Diego Domínguez, y su hermano Diego Domínguez Velázquez de Castro -a quien se recuerda como una gran promesa-, fallecido en el 82 a la edad de 28 años.
      Volviendo a Manuel, hay que destacar su última exposición, una antológica con obras de los años 1977 a 2004, realizada en la prestigiosa Sala de Caja GRANADA (Almería), en mayo de este año. Las obras presentadas han sido unas 50, entre acuarelas, óleos, dibujos y grabados. Manuel Domínguez es un pintor figurativo que dibuja como pocos. Trabajando siempre del natural, sorprende por su habilidad técnica.
En esta Antológica hemos visto que, si lo desea, puede dejar a un lado su facilidad para el realismo, y sorprendernos con otras vibraciones; así se aprecia en los grabados, donde la importancia de los ocres y sus gamas, en nada se parece al empleo del color con el que hoy trabaja sus óleos, donde se aproxima al fauvismo. Por su carga de humanidad destaca de estos grabados el título “Emigrante”; en el denominado “Paisaje”, obra onírica, nos presenta una serie de cabezas deformes que nacen o se arrastran por el campo; es de 1980, y resulta inquietante.
      En cuanto a las acuarelas, la titulada “Trombón” (1998) nos parece un alarde de maestría. Uno de los óleos más comentados, tanto por parte del público como por los artistas locales, es “Siobo”, del año 88. El óleo “Blanca en la pizarra”, y el dibujo “Blanca pintando”, tienen mucho de concepto clásico, de elegancia a lo Renoir. Y en el dibujo “Blanca durmiendo”, nos recuerda que el arte es sutilidad, poesía.

                                                                                                                                           Antoia Bocero

 

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