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MARTES 21 DE MAYO DE 1996                      IDEAL

                                                                           MAGAZINE
                                                                 ARTE/ESPECTACULOS
                                                                LA ACERA DE LAS ARTES
                                         La hija del pintor

      
Blanca es el principal motivo cercano de inspiración para Manuel Domínguez. Es pequeña, rubia, y sonríe casi siempre. Sus juegos forman un mundo que observa desde todas las distancias el pintor. Es lo próximo, que produce el grado real y directo de emotividad para despertar el espíritu libre de la creatividad. Sin ese grado de entendimiento, difícilmente podría el pintor entrar en los demás mundos. Como ajena al secreto de la Alicia que lleva dentro, de repente aparece en todas sus escapadas hacia los demás encuentros que el pintor construye en silencio. En una de sus fugas hacia los sueños, Blanca se colocó ante la pizarra, 'uno más dos son tres ', aunque el resultado que apunta en el momento sea lo de menos. Descubierta instantánea sobre el momento fugaz del encuentro con la negritud del espejo real que se esconde en la pizarra detrás de su mirada hacia dentro, y se mantiene ajena a la sala de exposiciones que encubre el cuadro y todo el mundo que despierta.
        Estética sentimental
        Gestos y actitudes de una estética recuperada, difícil de imponer en el tiempo del futuro, pero que permanece porque surge desprovista de todo aquello que había hecho posible los tiempos de la posguerra que contaban los abuelos. Un tiempo limitado por discursos que difícilmente podrían adentrarse al interior de los sentimientos, de todos los sentimientos.
       'Blanca en la pizarra' es el alma del pintor y domina méritos suficientes para una hipotética exposición de cuadro único.
       Y por primera vez, el pintor ha prestado su emotividad en algunos cuadros de apuntes con el mismo motivo, y con el ejercicio de una maestría destacada.


          M. MANZANO

          Biografía de Manuel Domínguez.
         Tras los grandes momentos de la intimidad, las siguientes proyecciones recorren el viaje, a veces más rutinario, a veces más próximo, de las observaciones que, en el natural, contempla el autor. Y aún ahí no se desprende de Su peculiar interpretación de la realidad marginal, de la materialidad forzada por el progreso al silencio. Así aparecen 'Patio', 'Eucaliptos', 'Pila de mármol'. Hay dos escenas ilumi¬nadas en un tiempo diferente, 'Molino de Zurgena' y 'Cortijo de la Cañada', con que el pintor cierra la exposición, los últimos cuadros, y la presencia permanente de su hija de principio a fin.
       Manuel Domínguez está especializado en otras observaciones destacadas, sobre las que ya adelantó primeros avances años atrás. Un paisaje de interiores añejos, marcado por la lentitud del tiempo, por la agonía de los objetos fuera de uso en la mayor parte de los casos. Y así aparece 'Máquina de escribir', con su actitud serena, con la vitalidad que se paralizó, todavía con el papel introducido en el rodillo, y una historia que se mantiene escrita en el aire de la tinta seca y rodeada de moho y figuras moribundas. En la misma sintonía subyace 'Anticuario' o 'Rebotica' y, con matices diferentes, 'Caramelos'. Las agrupaciones formales de los objetos del entorno del pintor es la materialidad espiritual


imagen: Manuel Domínguez, en la sala de exposiciones de Unicaja.


DOMÍNGUEZ Y VELÁZQUEZ DE CASTRO, Manuel. Acuarelas y óleos. Sala de exposiciones Unicaja (Paseo de Almería, 11). Hasta el día 31. Horario: de 7.30 tarde a 9.30 noche. Cerrado sábados y festivos.

 

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