10

                            La Crónica
                                                             del Sur


                                                   Almería, Jueves, 21 de Mayo de 1992                    25 85 11 Precio: 90 Ptas.
                                                  
                                                                                                                                                 Año 10, N93529

                                    La exposición de Manuel Domínguez
   
          En la Tertulia Indaliana del último jueves, día catorce de los corrientes, rebosante de asistentes por la calidad de los intervinientes, Parejo, D. Florentino Castañeda, D. Antonio López y la presencia de José Manuel Soriano, rodeado de muchos de sus alumnos, anunció D. Bartolomé Marín con su acostumbrada finura la exposición del joven pintor, Manuel Domínguez, gran dibujante y acuarelista notable "hijo de Diego Domínguez" muy conocido en el mundo del mismo arte.
         No recuerdo sus palabras con precisión, pero hizo un elogio soterrado de ambos dando a entender que "de tal palo... " y yo quiero salir al paso del origen de la vena pictórica de Manuel Domínguez porque tal vez no se conozca o se haya olvidado que este joven pintor es la conjunción de dos ascendencias del arte: De su padre, la seriedad, el equilibrio, la modestia, la visión natural de las cosas, y de su madre un arte inexpresado, no cultivado, una aptitud para el dibujo y el colorido heredada de su padre don Manuel Velázquez de Castro y Echávarri, farmacéutico que fue de Zurgena durante varias décadas, lugar de nacimiento de una familia numerosísima, premio a la natalidad algún año, y un gran pintor que no explotó su facultad pero que dejó unas láminas de Histología en la granadina Facultad de Farmacia, donde estudió, y unos cuadros que todavía los conservan las dos hijas solteras que quedan en la casa solariega de mucho mérito: uno, "Las tentaciones de San Antonio" de 2x1,40 m. ampliación de otro del mismo título que está en el Museo del Prado y un retrato de su esposa doña Elvira también muy bien hecho. Yo no puedo comentar su valor artístico porque no soy crítico de arte, pero les aseguro que son muy bonitos y demuestran gran destreza y derroche de facultades para el ejercicio de la pintura, máxime si tenemos en cuenta que fue autodidacta y pintaba por entretenimiento. Lo mismo era para la mecánica. ¡Cuánto hubiera disfrutado don Manuel de la era de la electrónica! Hecha esta aclaración sólo me queda felicitar a Manolo por la idea que ha tenido de presentar en sepia esta colección de dibujos de rincones de Almería, tan fidedignos que me han hecho pensar que soy de Almería, pues los reconozco todos y de primera impresión, que es lo que me gusta. Yo no estoy conforme con los pintores que dicen refiriéndose al tema plasmado en lienzo "es que yo lo veo así". Mi desconocimiento del arte me lleva a querer las reproducciones lo más fieles posible y eso es lo que encuentro en los dibujos y acuarelas de Manuel Domínguez por lo que le doy mi más sincera enhorabuena y le aconsejo que incorpore a su firma el Velázquez de Castro, como lo hacía su hermano Diego (q.e.p.d.) pues lleva mucho de él.

Por Domingo Muñoz García

 

IR A PÁGINA INICIO VOLVER << Anterior Siguiente >>